Japon. Los japoneses cometieron en China y Corea una masacre mucho mayor que los nazis. Hoy 15 de Agosto de 1945 termina la Guerra Mundial con la rendición de Japón

El horror que Japón logró ocultar..

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15/08/2015
de 14:20 a 14:20

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El mayor y mas macabro genocidio cometido en el Siglo XX, causando mas de 20.000.000 de muertos, no fue realizado por los Nazis en su busqueda de salvar a Alemania del "enemigo judío. Quien lo realizó fue ese país conocido por la pasividad, exagerada educación y muestra de valores morales llamado Japón.

¿Por qué nunca se escucha a Japón hablando en contra de EE.UU. por Hiroshima y Nagasaki?. Este post también responderá esa pregunta.

El 1 de Septiembre de 1939 Alemania invadió Polonia. Mientras toda la atención mundial se concentraba en Europa con el estallido de la Segunda Guerra Mundial, la pugna entre China y Japón conocida como la Segunda Guerra Chino-Japonesa continuaba de una manera furiosa. Con el mundo distraído en el continente europeo, Japón pudo llevar a cabo una de las páginas más terribles de su Historia.

Desde que comenzaron las masacres con total impunidad por toda China, las zonas ocupadas por Japón y por sus títeres Manchuria y la China de Nanking colaboracionista se convirtieron en un auténtico infierno.

Lo primero que hacían siempre los japoneses era ejecutar a todos los soldados del Ejército Nacionalista Chino que se rendían. Luego mataban a civiles por diversión tiroteándolos por las calles y por último buscaban mujeres a las que violar.

Por toda China se abrieron zanjas y fosas comunes para ejecutar a los condenados, en público se ahorcaba en sogas a la gente, se rajaba hasta la muerte con la bayoneta, se cortaba la cabeza a los disidentes con espadas y katanas, se ametrallaban grupos de personas del bando opuesto y se enterraba con vida a los prisioneros para dar ejemplo. Miles de personas fueron convertidas en esclavos para trabajar hasta la muerte en condiciones infrahumanas, mientras que las mujeres bellas les fue obligada la prostitución forzosa.

Aldeas y pueblos enteros fueron destruidos por las tropas japonesas en verdaderas orgías de sangre, así le ocurrió a la ciudad de Chingjiao en la cual la mayoría de su población fue exterminda, casi un total de 30.000 personas.

Los bombardeos discriminados desde aviones contra las ciudades fueron frecuentes, los aparatos no buscaban objetivos militares, sino causar el pánico entre la población civil. Chongqing fue la primera ciudad importante en ser bombardeada al ser una de las más industrializadas y capital de la China Nacionalista del Kuomintang donde se acantonaban las tropas de Chiang Kai-Shek. Como en Chongqing sucedió lo mismo en Hubei, Shanxi, Changsha, Guangxi, Suizao, Nanchang, Wuhan o la cuenca agraria e industrial de la región de Sichuan entre otros muchos lugares en los que murieron cientos de miles de seres humanos. Al igual que la China Nacionalista, la China Comunista fue igualmente bombardeada duramente en las incursiones aéreas sobre el Yenan y los escondites de la guerrilla bolchevique.

Aumentaron las violaciones de mujeres chinas sin que los burdeles de las llamadas “damas de consuelo” lograran frenar dichos actos. El violar a mujeres era considerado como un rito de iniciación para los veteranos en el Ejército Imperial como miembros de un colectivo. Muchos de los soldados se vieron obligados a ellos, pues negarse a violar a una mujer podía traerles graves consecuencias.

Matanzas colectivas se produjeron por varios puntos de China, siendo pueblos enteros arrasados. Por ejemplo el 25 de Enero de 1941 los japoneses eliminaron a 1.230 chinos de Panjiayu por orden del general Yasuji Okamura.

Campos de concentración

Una de las armas más mortíferas de la Segunda Guerra Mundial fueron los campos de exterminio y muerte. La Unión Soviética y Alemania los emplearon en Europa para acabar con sus enemigos de una manera rápida y eficaz. Por supuesto Japón no se quedó atrás en esta carrera tecnológica mortal.

Los campos de concentración japoneses nacieron para el trabajo esclavo hasta morir de extenuación, además de para emplear prisioneros en terribles experimentos médicos o bacteriológicos. Normalmente eran grandes recintos rodeados de alambradas y torres de vigilancia, en cuyo interior se albergaban barracones para los reos, instalaciones militares y centros de trabajo, usualmente dedicados a canteras de mineral. Los guardias solían ser siempre japoneses, aunque también colaboracionistas manchús, coreanos o taiwaneses, a veces más crueles que los nipones.

El campo de muerte más famoso de Asia fue el de Pingfand, ubicado en Manchuria, donde operaba la Unidad 731. Otros mortalmente temibles fueron los campos de Changchun, Songo, Hailar, Guangzhou, Permai y Yen, incluso hubo uno en la capital de Nanking.

Guerra química y bacteriológica

La guerra química con gases venenosos fue un arma ampliamente usada por Japón durante la Segunda Guerra Mundial, concretamente en su guerra contra China. Poco antes de emplearse los gases, el Emperador Hiro-Hito los prohibió en un decreto firmado el 28 de Julio de 1937. Sin embargo los militares que prácticamente operaban en China a sus anchas sin interferencias del Jefe de Estado, los utilizaron como si de la Primera Guerra Mundial se tratase.

Todo un arsenal de armamento bacteriológico Japón pudo estrenar en China. Uno de los métodos favoritos de los japoneses eran los bombardeos de ratas sobre población civil, esta práctica consistía en lanzar desde aviones roedores infectados de toxinas negativas o la peste, de esta forma al llegar los animales a tierra contagiaban a la gente y provocaban una terrible mortandad por enfermedades, muriendo decenas de miles de chinos con esta arma bacteriológica, de hecho, una vez por error se bombardeó con ratas a soldados japoneses haciendo que fallecieran enfermos 1.600 de ellos. Animales como la pulga fueron tirados también para provocar el caos con sus contagios, aunque muchas veces se dejaba ropa o comida que estaban infectados de enfermedades, cosas que los más necesitados no dudaban en recoger. Los aviones continuaron bombardeando sobre la población civil y zonas del frente todo tipo de enfermedades contagiosas como el ántrax, el cólera, tuberculosis, botulismo, tuleremia, viruela, tifoidea, disentería y peste bubónica, toda una colección de bacterias mortales que acabaron con la vida de 400.000 chinos en todo el país.

Experimentos médicos

Los experimientos médicos con seres humanos fue algo muy común en el Ejército Imperial. El más famoso doctor fue Ishii Shiro de la Unidad 731, aunque hubo otros médicos en cuantiosos campos de concentración dedicados a la investigación científica con personas.

Para los experimentos médicos muchas veces se empleaban análgésicos y anestesia, pero en otras innumerables ocasiones no, por lo que el prisionero lanzaba terroríficos alaridos de dolor hasta la muerte. Las operaciones quirúrgicas típicas de los japoneses era empezar estripando apéndices, para luego extraer los intestinos, después se le amputaban los brazos o piernas y por último se le daban pequeñas punzadas en el corazón hasta que el paciente fallecía, en caso de que no muriera a pesar de todo el calvario, se le inyectaba una sustancia mortal que acababa con su vida instantáneamente. Estas operaciones tenían como fin la investigación del cuerpo humano y sobretodo el que los doctores recién salidos de las universidades practicaran lo más realista posible con personas de verdad y así adquirir profesionalidad en la docencia.

Sus investigaciones más macabras que causaron la muerte a miles de reos fueron: exposiones hasta la muerte de los prisioneros con rayos X; el aguante del cuerpo humano en cámaras de presión, empleo de cámaras de gas para probar qué tipo de gases tóxicos eran los más rápidos en matar; investigar cuando moría más rápido una persona al sometérsela a temperaturas extremas en habitáculos especializados; cronometrar cuanto tardaba en asfixiarse alguien en una soga; calcular el tiempo de desintegración de un cuerpo humano vivo tras rociarlo con lanzallamas; sustituir el intestino por el esófago y viceversa como un nuevo aparato digestivo; insertar sangre de animales en venas humanas; inyectar orina de caballo en riñones; o introducir agua salada en el cuerpo como sustituto vital de la sal. Todo esto entre muchas otras cosas terribles.

La guerra bacteriológica fue un hecho en China que Japón estrenó, pero antes de eso fue necesario transmitir esas enfermedades a decenas o cientos de prisioneros para ver sus efectos. Las siguientes enfermedades fueron contraídas: tifus, viruela, cólera, tétanos, disentería, tuberculosis, neumonía, turalemia, difteria, ictericia infecciosa, fiebre tifoidea, fiebre paratifoidea A, fiebre paratifoidea B, fiebre escarlatina, fiebre ondulante, fiebre hemorrágica epidémica, encefalitis por garrapatas, gangrena gaseosa, tos ferina, erisipelas, meningitis cerebro epidémica, salmonella, congelación y enfermedades venéreas.

Shangai y los occidentales

La ciudad de Shangai era la metrópoli más multicultural del Planeta Tierra durante la Segunda Guerra Mundial. Al invadirla completamente los japoneses tras Pearl Harbor se inició un infierno. El horror lo sufrieron en su carne primeramente los occidentales, segregados de la población china en diversos guetos, como el judío, obligados a llevar brazaletes para ser identificados. Por ejemplo los judíos llevaban una Estrella de David como en el Tercer Reich, los australianos una “A”, los estadounidenses las siglas”US”; únicamente se salvaron de estas normas los inmigrantes de países al Eje como Alemania, Italia o Hungría, o de naciones neutrales como España o Portugal. Pero la persecución mayor llegó como siempre a los chinos que fueron deportados a campos de concentración al interior del país o matados a bayonetazos por las calles como diversión.

Shangai fue foco de más de 200.000 muertes en la contienda durante los diversos años de su prolongación.

Fin de la masacre

Con las bombas lanzadas por EE.UU., y al verse rodeado por la Union Sovietica, Japón abandona finalmente China. Todo el territorio ocupado, así como Manchuria y Taiwán, volvían a estar bajo soberanía nominal china, y Chiang Kai-shek restablecía el gobierno de Nankín. Sin embargo, las fuerzas comunistas de Yan'an, muy fortalecidas por los años de guerra y por la intervención soviética en Manchuria, aumentaban su control sobre numerosas zonas de la China rural. La salida de los japoneses daba paso así a una guerra civil abierta entre el KMT de Chiang Kai-shek y los comunistas de Mao Zedong.

Corea dejó de ser japonesa y se dividió en dos partes: Corea del Norte, la parte apoyada por los soviéticos y Corea del Sur apoyada por Estados Unidos que años más tarde, comenzaría la Guerra de Corea.

Por qué el mundo no sabe de este genocidio macabro?

Con el fin de la guerra, Japón aceptó entregar a EE.UU. todos los informes e información recabados en las investigaciones acerca de enfermedades y guerra bacteriológica fruto de las experimentaciones en humanos realizadas en varios centros como la Unidad 731.

EE.UU. a cambio, se comprometía a no utilizarlas como prueba contra Japón en los juicios posteriores a la segunda guerra mundial.

Como resultado, ningún militar japonés fue condenado por estos hechos, y China continúa hasta hoy pidiendo que Japón pida perdón. Cosa que Japón continúa ignorando, y hasta hace burla de ello, haciendo visitas al templo donde se rinde honores a los genocidas:

Algunos de los hechos mas importantes

Rape of Nanking (violación de Nanking)
Muertes: alrededor de 250.000

El ejército japonés se trasladó hacia el norte tras capturar Shanghái en octubre de 1937, y capturaron Nankín en la Batalla de Nankín, el 13 de diciembre de 1937. Relatos de testigos presenciales tanto occidentales como chinos en Nankíng registran que, en el transcurso de seis semanas después de la caída de la ciudad, las tropas japonesas participaron en una ola de violaciones, asesinatos, robos, incendios y otros crímenes de guerra.

El Escuadrón 731 fue un programa encubierto de investigación y desarrollo de armas biológicas del Ejército Imperial Japonés, que llevó a cabo letales experimentos sobre humanos durante la Segunda Guerra Chino-japonesa (1937-1945) y la Segunda Guerra Mundial. Fue responsable de algunos de los más horribles crímenes de guerra cometidos por militares nipones.

Mujeres de confort

El término mujeres de confort era un eufemismo usado para describir a mujeres forzadas a la esclavitud sexual por los militares japoneses durante la Segunda Guerra Mundial.

Las estimaciones sobre la cantidad de mujeres involucradas varía, entre un número mínimo estimado de 20.000 estudiantes japonesas y un máximo de unas 410.000 de estudiantes chinas, pero el número exacto continua bajo investigación y debate. Con una mayoría de mujeres de Corea, China, Japón y las Filipinas, y además mujeres de Tailandia, Vietnam, Malasia, Taiwán, Indonesia y otros territorios ocupados por las tropas japonesas fueron usadas en las "estaciones de confort".

En muchos casos, las tropas japonesas ingresaban a Universidades y Escuelas, y secuestraban a gran cantidad de estudiantes de sexo femenino, a las que luego convertían en Mujeres de Confort. Gran mayoría de estas mujeres, nunca volvió a sus hogares.

Hay una película que relata todos los hechos con detalles, Men behind the sun.

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