La Torre del Oro de Sevilla recibe su nombre no por el oro, ya que no había oro, sino por el cabello rubio de la amante del Rey Pedro el Cruel. El Rey encerró a su amante monja en la torre. Hoy 30 de agosto de 1334 nace Pedro I de Castilla

Pedro I de Castilla nació el 30 de agosto de 1334 y murió el 23 de marzo de 1369.

Detalles del evento

Cuándo

30/08/2016
de 13:05 a 13:05

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La leyenda cuenta que la Torre del Oro servía como refugio a las damas que cortejaba el Rey Pedro I el Cruel, cuyo más celebre amorío fue el de doña Aldonza, hermana de doña María Coronel, que vivía aquí, en la Torre del Oro, mientras que su esposa, María de Padilla, habitaba en el Alcázar.

Toma el nombre de Oro porque de ese color eran los cabellos de la bellísima dama, a quien el rey Don Pedro tuvo encerrada en la torre, aprovechando la ocasión de que el marido de la dama se encontraba guerreando con sus soldados.

La hembra de los cabellos de oro, por guardarse de las tentaciones del mundo, se había encerrado en un convento aguardando la vuelta del esposo para dejar la clausura.

Sucedió que el rey, para el cual no había clausura en los conventos, vio un día a la señora de la cabellera de oro, cuyas trenzas, por lo abundantes, no podía ocultar en la toca monjil, y se enamoró de ella. Era una santa la monja, y se consideró perdida porque Don Pedro era un hombre que lo que quería hacía, y valiéndose de la fuerza que le daba ser el rey, la sacó del convento encerrándola en la torre.

La dama no pensó jamás en quitarse la vida, pero sí en sacrificar su hermosura. Lo primero que hizo fue cortarse la espléndida cabellera de aquel oro tan codiciado por el rey, y después pensó en arrojarse a la cara un frasco de vitriolo.

La hermosa estaba tan bien custodiada en la torre, que le fue imposible adquirir el vitriolo, y como se valiera de una mujer que estaba a su cuidado para conseguirlo, ésta, en lugar de proporcionárselo, se lo contó todo al rey Don Pedro. El monarca se puso furioso al conocer las horribles resoluciones de su prisionera.

Abusó de la pobre dama indefensa, devolviéndola luego al convento. Pero ella no esperó el regreso de su esposo, si no la muerte, que no tardó en llegar, siendo más humana y piadosa que Don Pedro.

Su esposo no llegó a verla ni viva ni muerta. Agravado y ansioso de venganza, fue a reunirse con “El Bastardo”, un hermano de Don Pedro, cuando los dos hermanos estaban enzarzados en una guerra de exterminio.

Don Pedro murió apuñalado por su hermanastro Enrique,

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